lunes, 26 de octubre de 2015

EL BORDADO













Nuestra vida puede ser
como un hermoso bordado,
si sabemos contemplarla
por el lado adecuado.


Ya sabemos que el bordado
tiene su lado revés;
son los nudos y garabatos
que se forman al tejer.

Si miramos el bordado
por el lado de abajo,
no nos gusta ni entendemos
cual es su significado.

Pero si damos la vuelta
nos vamos a sorprender,
de las grandes maravillas
que en el derecho se ven.

Entonces comprenderemos
del revés su sentido;
han sido imprescindible
para bordar el tejido.

Toda persona humana
de cualquier raza o color,
va tejiendo su bordado
con trabajo y con sudor.

Al final de nuestra vida
quedaremos sorprendidos,
del bordado que hemos hecho
con la variedad de los hilos.

Estos hilos que tenemos
de toda clase y colores,
son las alegrías y gozos
las penas y sinsabores.

Son los pecados y faltas,
las propias limitaciones,
también lo son las virtudes
los fracasos y los dones.

Con este gran potencial
y con tanta variedad,
es una obra de arte
la que podemos bordar.

Hemos de tener presente
que en el revés del bordado
han de estar nuestros fracasos,
las penas y los pecados.

Pero que al darle la vuelta
podamos bien contemplar,
lo que gracias a estas cosas
hemos podido bordar.

Con los pecados reparados
podemos todos bordar,
humildad y santidad,
sabiduría y bondad.

Con las penas y fracasos
bordamos la comprensión,
esto nos va madurando
y crece la compasión.

Y con nuestras limitaciones
aceptadas con amor,
le daremos más realce,
más brillo y más color.

Este tapiz tan hermoso
trabajado con sudor,
Dios lo ama, lo valora
y lo bendice con su amor.