sábado, 22 de octubre de 2016

LOS TRES CEDAZOS







Al gran filosofo Socrates
se le acerco un día un vecino
con el afán de informarle
de lo que de él dice su amigo.
  
Maestro vengo a contarte
lo que he oído de ti;
quiero que lo sepas todo
y que lo sepas por mi.

Antes de contar nada,
dijo Sócrates con calma,
quiero que lo pases todo
por los cedazos del alma.

No entiendo estas palabras,
contesto su buen vecino;
yo sólo quiero contarte
lo que de ti dice tu amigo.

Primero quiero saber
si lo que dice es verdad;
este es el primer cedazo
por el que lo debes pasar.

Si he de ser sincero
yo no se si es verdad;
te diré lo que he oído
y no puedo decir más.

Dime entonces si es bueno
lo que me vas a decir;
si es bueno dímelo,
¡me dará gusto de oír!

No es bueno maestro;
se que lo vas a sentir,
y mucho más al saber
el que esto habla de ti.

Nos queda el tercer cedazo;
¿lo tengo yo que saber?
¿es necesario contarlo?
   Dímelo si así es.

Después de mucho pensar
dijo el hombre:no lo es.
En verdad no es necesario
que lo tengas que saber.

Si lo que quieres contarme
no sabes si es verdad,
dices que no es bueno,
y no hay necesidad...

¿Porqué lo quieres contar?
Yo no lo quiero saber;
si el rumor es infundado
mejor no saber de él.

Pasados los tres cedazos
vio el hombre con claridad,
que si es malo el que critica,
peor el que lo va a contar.

Esta lección tan hermosa
se puede siempre aplicar,
para ver y discernir
si se debe o no callar.





17 comentarios:

  1. Una anécdota-cuento que siempre gusta oírla, otra es que cuando alguien viene a contarte un rumor que han dicho de ti, la pregunta es ¿y tu escuchaste sin defenderme?. Abrazos

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  2. Muy sabio Sócrates, esto lo tendríamos que aplicar a nuestra vida diaria.

    Abrazos

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  3. Que sabia moraleja y bonita poesía. Gracias abuela Carmen.

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  4. Si todos utilizáramos esta técnica muchas cosas se evitarían.
    Bella lección.
    Besos

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  5. Palabra sabias las que nos dejas, todos deberíamos saber que toda materia es un espejo, y que el sueño en que vivimos es tan sólo como un humo que nos impide ver realmente lo que somos. Por lo tanto somos espejos y nos reflejamos en los demás Si prestáramos atención cuando no sentimos atraído por la critica de alguien hacia los demás, es porque esa característica también florece en nosotros. Cuando estemos dispuestos a aceptar los lados luminoso y oscuro de nuestro Ser, podemos empezar a curarnos y a curar nuestras relaciones. Entonces nos daremos cuenta, que todo sucede para que aprendamos a vernos reflejados en los otros, y así nos resultaría más fácil reconocer nuestras propias características. Pero mientras sigamos enfocándonos en las cosas de los demás y no aprendamos de ellas, seguiremos atrayendo este tipo de gente.
    Carmen, me encanto tu poesía es muy hermosa!
    Un cálido abrazo, y gracias por estar ahí.

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  6. Un buen poema y que además nos regala una gran lección.....ójala y todos imitáramos a Sócrates.Besicos

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  7. El sabio es el que sabe callar y no decir lo que no debe decir.
    Un abrazo

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  8. ¡Hola Carmen!!!

    Oye Carmen, le has sacado un buen provecho a los tres filtros del Sabio Sócrates. ¡Ha hecho unos preciosos versos que son un espejo donde mirarse! La lengua tiene dos paredes, los labios y los dientes, antes de echar la lengua a paseo, mas para algunas personas las paredes no son impedimento y como hay de todo en la viña del señor, siempre habrá hierbas buenas y malas también. Que Dios nos ampare.

    Gracias por tus bonitas y sugerentes letras.
    Te dejo mi cálido abrazo, mi inmensa estima y gratitud.
    Feliz semana, amiga.

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  9. ¡¡¡MUY BUENO!!!

    Tendía que ser una costumbre en nuestro diario vivir el pasar por un tamiz cada cosa que escuchemos y querramos repetir.

    Rosa

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  10. Es muy cierto... y procuraré no olvidarlo nunca...

    Paz y Hermandad

    Isaac

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  11. Es muy cierto... y procuraré no olvidarlo nunca...

    Paz y Hermandad

    Isaac

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  12. ¡Qué acertada esta filosofía! Al menos el sabio paró el infundio. Y que bellos versos, sensibles y bellos. ¡Enhorabuena amiga poeta!
    Un abrazo fuerte, fuerte...

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  13. ¿Por qué repito bellos? Serán porque lo son. Perdona el error.

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  14. Muchos saludos, hermana, llenos de paz y vida

    Isaac

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  15. Hola carmen, me ha gustado mucho pues soy de la misma opinión.
    Besitos.

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  16. Mi querida Carmen, siempre tus sabios consejor, parábolas, relatos y demás, son una fuente de sabiduría que absorbe el corazón.
    Entrar a leerte es un gran consuelo para el alma.
    Un abrazo y gracias por siempre tenerme en tu recuerdo.
    Ambar

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